domingo, 2 de diciembre de 2012

Así empezamos diciembre

Me encanta esto de decepcionar a la gente. Y encima se me da genial. Pero esto ha sido diferente, y ha dolido, de hecho sangra sin parar. No he sido sólo yo, y eso nunca lo voy a permitir. Es la primera vez que necesito tanto un abrazo como para no pedirlo, sí no ir a por el. Y me he dado cuenta de que te necesito. Puto mal momento. Mañana se me pasará. Ojalá pudiese levantarme sin más y meterme en la cama de mamá. Ahí nunca pasa nada, ahí todo se arregla. Pero estoy en casa de mi padre y no puedo, así que no me queda otra que quedarme en la cama sola y deja que todo se siga haciendo grande a mi alrededor. Mientras yo me siento pequeñita. Cada vez más y más pequeñita.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Blow me one last kiss

"- No sere la primera en llamarle y si no vuelve a dirigirme la palabra le recordare cariñosamente, como un gilipollas."

Hoy tengo la sensación de que no queda nada. Absolutamente nada. Me he aferrado a la idea de que tal vez, y sólo tal vez, hubiese una forma de volver atrás, de solucionar lo que se había perdido, de recuperarlo. Pero la certeza es de estas que sin avisar, llegan un día y te destrozan. No se puede recuperar algo que llevaba demasiado tiempo perdido, por mucho que te empeñes. Supongo que no necesito más señales para saber y darme cuenta de que no hay más. A otra cosa, mariposa. O a otra mariposa, ya se verá.

Lo bueno de la lluvia es que se funde con las lágrimas

Lo bueno de la lluvia es que se funde con las lágrimas. Tristemente cierto. Una unión inquietantemente perfecta a pesar de la antítesis de ambos conceptos. Supongo entonces, una antítesis perfecta. La lluvia, tan natural y necesaria para vivir, las lágrimas, la tristeza que todos intentamos evitar, y que no debería ser natural. Aunque pensándolo bien, estamos más acostumbrados a ella que a la lluvia. Inquietante también la perfección del momento en el que las gotas de lluvia cual amigo, consiguen que no se vean las lágrimas en tu cara al caer, como sí te dijese: no llores más, corazón.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Lets get crazy

Hagamos algo que nadie se espera. Digamos algo impensable. Volvámonos locos. Dejémonos llevar. Gritar. Reír a carcajadas. Hagamos cosas sin pensar. Lloremos y riamos a un mismo tiempo. Hablemos de todo y con todos. Hablemos de nada y con nadie. Hagamos todo aquello que nunca hemos hecho, todo aquello que siempre hemos querido hacer, y adelantémonos, haciendo todo aquello que, aunque aún no lo sepamos, en algún momento querremos hacer. Salir corriendo. Saltando. Cantando. Todo a la vez. Dejarse llevar. Vivir al máximo. Hacer todo aquello que nos haga sentir inspirados. Respirar. Y seguir viviendo mientras este circulo vuelve a empezar. Hagamos locuras. 

"Porque la vida son dos días, y 3 cafés" 

sábado, 13 de octubre de 2012

Barcelona


[Espacio en blanco que debería estar ocupado por una entrada escrita hace varios dias, en su lugar dejo una foto]





El problema de escribir una entrada y dejarla en borrador, es que muy probablemente, cuando quieras publicarla, no tiene nada que ver con el momento. Una pena, esta me gustaba, realmente prometía.